jueves, 9 de septiembre de 2021

Antigüedades


Entro a un lugar sin nombre
en un día que ya he olvidado
frente a mis ojos una imagen perdida
una voz que creí deshecha.

En el umbral de la puerta 
susurros  
paredes emanando memorias embriagantes
de libros viejos 
sentimientos ajenos
recuerdos que no eran míos
Mezcla entre nostalgia y alegría
 
Al  final del pasillo 
mi otro yo  
una figura diminuta y triste 
imagen del pasado que aún me persigue.

Aquella noche el espíritu fue débil 
y el olvido no fue más olvido
regresó como un reflejo
un abismo de deseos inconscientes 
del imaginario que alguna vez tuvo poder sobre mí. 

Contemplo lo que está frente a mis ojos
de lo que no puedo escapar  
pensamientos hechos carne 
mi imagen retorcida 
la luz 
que pronto se apaga.

La oscuridad llega
no existo más. 











Desengaño

Nada más fácil para enamorar a alguien que haber sufrido mucho o, al menos, aparentarlo. Solemos confundir el amor con la caridad. Sólo debe...