La vida tiene un ecuador abismal
En donde todos hemos de caer
Algunos son empujados en él;
Otros, saltan deliberadamente.
Muchos simplemente se rinden.
A veces los cuerpos son recuperados
Pero nunca vuelven a ser los mismos
Por lo que se les devuelve al abismo
Junto con la curiosidad de la mente,
Siempre sondeando sus profundidades
A veces mirando una tristeza sin fondo
Otras, jurando ver una luz al final
Siempre preguntándose qué hay ahí.