Hay una flor que sólo crece en tus sueños.
Déjame entrar en ellos
y al despertar estará en tus cabellos.
De hoy en adelante
No podré ya recordarte:
primero tendría que olvidarte.
No hay escapatoria posible.
Mi deseo noctámbulo se volverá víbora
para deslizarse bajo tus sábanas.
De viejos seremos dos árboles silvestres
Tu sombra cobijará mi costado al amanecer.
Y al atardecer la mía se acurrucará a tus pies.
Si no he de volver a verte
Dame algo que acariciar:
Tu nombre, cada noche.
En otra vida fuimos dos rivales,
trabados en amoroso combate.
¡Eso, vete!
Para que vuelvas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario