domingo, 6 de marzo de 2022

No puedo sentir mi páncreas

Un monje mendicante acabo de azotarse y habló con su cuerpo: -Perdóname, hermano burro... Cayó dormido y su cuerpo le respondió en sueños: -¡El burro lo serás tú! ¡Yo soy mucho más inteligente de lo que tú eres capaz de entender! "Cuando por torpe o por masoquista te has hecho daño, ¿quién ha cicatrizado tus heridas?, ¿quién ha parado el sangrado por el prodigio de la coagulación? '¡Dios!', me dirás." " 'Dios nos envía el dolor', rebuznarás sin acordarte de tu sistema nervioso y sus voces de alarma". "¿Cómo eres capaz de caminar, acuclillarte, ponerte de pie, estirarte, agacharte, saltar, trepar, sentarte erguido, pararte de cabeza y realizar más de una actividad a la vez si no gracias a mi estructura ósea y mi musculatura, coordinadas por mi sistema motriz?" "¿Cómo podrías engullir alimentos, asimilar nutrientes y desechar el resto sin mis mandíbulas, mis papilas gustativas, glándulas salivales, esófago, estómago, páncreas, hígado, intestinos y ano; cuya existencia apenas recuerdas a través de estos nombres, cuando no la ignoras?" "¿No te da el calor de la vida la sangre viajera, siempre enviada a donde es requerida a través de un complejo sistema circulatorio y una sofisticada bomba central que trabaja incansablemente?" "¿Cómo podrías crecer sano y fuerte en la atmósfera de este mundo, cargada de seres invisibles filtrados y destruidos por mi sistema inmunológico, de cuyas proezas no te enteras siquiera y a las cuales llamarías diabólicas por superar tu entendimiento?" "Y ese 'deseo levadizo' del cual reniegas y que te hace azotarte por creerlo tentación del Maligno, es ni más ni menos el don de reproducirte y la energía que puede encauzarse en vez de reprimirse estúpidamente; lo mismo que ese "bufido de Satanás" es un desahogo necesario y su pestilencia acusa una mala digestión que debe corregirse. "Agradéceme por tener esfínteres y un cerebro, pues sin ellos te ensuciarías encima como un muerto sin voluntad". "¡Y no te perdono! Pero seguiré haciendo todo esto por ti." Cuando despertó, la joven bulímica recordó que no era un monje. Pero nada más.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Desengaño

Nada más fácil para enamorar a alguien que haber sufrido mucho o, al menos, aparentarlo. Solemos confundir el amor con la caridad. Sólo debe...